Receba Newsletter

Captcha obrigatório
Seu e-mail foi cadastrado com sucesso!

ELEA 2004 – ARGENTINA – TUCUMAN

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

ELEA 2004 – ARGENTINA – TUCUMAN
9 AL 16 DE OCTUBRE DE 2004
Resumen de la temática del Encuentro: EL CAMINO DE LOS ENCUENTROS La temática del encuentro girara en torno al eje que estructura la ciudad de San Miguel de Tucumán, y que debido a los sucesivos crecimientos de ésta, fue generando diversas situaciones de paisaje urbano, a pesar de la continuidad de la estructura en damero del trazado. En este sentido en el encuentro se tratará de visualizar la problemática urbana y humana de San Miguel de Tucumán, que por supuesto tiene similitudes con el resto de Latinoamérica. Se trata de vivenciar la evolución de la ciudad y descubrir las diferentes fases de expansión, al tiempo que vamos descubriendo sus paisajes y entendiendo su iconografía. Los TAU’s se desarrollaran sobre ese eje y se trabajará en tres escalas: línea, mancha y punto, tratando de despertar en el participante una conciencia volcada a la sociedad. Reseña de la evolución urbana San Miguel de Tucumán tuvo una fundación, en el paraje llamado Ibatín en 1565 donde permaneció ciento veinte años. Las condiciones insalubres del sitio y la facilidad con que el río vecino se desbordaba con las crecientes del verano, decidieron su traslado en 1685 al lugar que hoy ocupa (entonces llamado La Toma). Se la ubico otra vez al borde de un río (el río Salí), pero fuertes de la experiencia anterior, ahora los terrenos ocupados son altos y no inundables. Paralelo al río y a unos veinte kilómetros comienza a e levarse el cerro San Javier que forma parte de la cadena del Aconquija. La ciudad quedó ubicada en el llano, rodeada de tierras fértiles y aireadas, como lo sugieren las Ordenanzas de las Leyes de Indias. El fácil acceso desde las cuatro orientaciones facilita también la expansión homogénea. La presencia del río Salí al Este de la ciudad, precedido por suaves barrancas, opera como una barrera que contuvo la expansión vial y edilicia en los primeros tiempos. Tendió a desarrollarse más bien en dirección Norte-Sur, y algo menos hacia el oeste. Es decir que, la primera extensión de la ciudad ocurre en paralelo a sus dos límites geográficos manifiestos: el río al Este, las cerrazones al Oeste.
En 1821 ya se había levantado un plano que además de consignar lo existente, preveía una traza mayor de configuración cuadrada: 23 x 23.manzanas. El plano, al cuidado de Felipe Bertrés constituyó un precedente de los actuales planes reguladores.
El sentimiento de que la ciudad tenía una dominancia rectangular en dirección Norte-Sur se manifiesta en 1855 cuando al establecer la nomenclatura definitiva de las calles partiendo de un eje central (Este-Oeste: calle 24 de Septiembre), se nombró las calles de manera diferente hacia el Norte y hacia el Sur. El espacio cuadricular continúa siendo el mismo pero se ha introducido un ordenamiento virtual con forma de espina.
La importancia circulatoria que tiene el eje Este-Oeste se pone de manifiesto con la construcción de un puente sobre el Río Salí en 1873, que obedece a la necesidad de conectar a la ciudad con los ingenios azucareros que se han instalado al Este de la misma.
La formación urbana establecida en la otra margen del río (llamada Banda del Río Salí), constituye hoy una de las extensiones más importantes del conurbano tucumano.
En 1916 se proyecto e implanto el parque 9 de Julio. La disposición espacial del parque subraya nuevamente la condición de eje mediano de la calle 24 de Septiembre, pues en el proyecto se preveían dos mitades aproximadamente simétricas a ambos lados de la prolongación de esa calle que culmina en el mencionado puente sobre el Río Salí. Aunque sólo la mitad al Norte fue realizada, la mitad Sur quedo en reserva. Esos terrenos fueron ocupados luego por otros establecimientos, en particular el aeropuerto que estaba en funciones hace tres décadas y la actual implantación de la terminal de ómnibus. Pero la consecuencia tangible para la expansión de la ciudad fue la consagración definitiva de un limite vacío en el flanco Este.
Mientras tanto, en la dirección opuesta, hacia el Oeste, el crecimiento ocurre siguiendo la inmediata periferia de la avenida que prolonga la espina central (calle 24 de Septiembre). Esta avenida, designada Fernando de Mate de luna en honor al fundador de la ciudad, es la conexión del centro de la ciudad con la villa Marcos Paz, que era a comienzos de este siglo un conjunto de casas veraniegas, aislado de la aglomeración urbana propiamente dicha por un lapso de tierras rurales. Mas allá de ellas comienzan las estribaciones del cerro San Javier.
El crecimiento de la ciudad hasta el estado en que hoy se encuentra, cubriendo un área más o menos homogénea alrededor del casco fundacional, se materializo recién a partir del presente siglo.
Atenciosamente,
Diretoria de Relações Externas
FENEA – Federação Nacional dos Estudantes de Arquitetura e Urbanismo do Brasil
Gestão 2002/2003 – www.fenea.cjb.net (http://www.fenea.cjb.net/)

Por: Diretoria Instituto de Arquitetos do Brasil - IAB

Outras Notícias

Outras Notícias